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jueves, 27 de julio de 2017

Qué expresó el paro general en Uruguay

27 de julio de 2017 | #Prensa Obrera 1468 | Por Rafael Fernández

La dirección del PIT-CNT dijo que el paro general surge, entre otras razones, porque el gobierno informó al movimientow sindical sobre la ley de presupuesto [de Rendición de Cuentas], cuando apenas diez días antes se había negado a negociarla y la envió rápidamente al Parlamento.

El paro de 24 horas no estaba en el libreto de la dirección oficialista del PIT-CNT. El planteo surgió de un bloque de sindicatos que escapan al control de las principales corrientes frenteamplistas y que ya venía siendo levantado en ocasión de anteriores paros parciales.

La votación unánime del paro general reflejó que la burocracia no tiene ningún avance que mostrar, como lo refleja la insípida consigna del paro: “Lo que se estanca, retrocede”. Por otro lado, el paro fue utilizado para borrar las huellas de los dirigentes en varias entregadas recientes. La primera de ellas fue la aceptación del cierre de la clínica médica de Ancap: la cúpula pitcenetista presionó al sindicato para que dejara sin efecto las medidas de lucha, buscando que la asamblea aceptara el cierre. La asamblea de Trabajadores de la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (Fancap) y la de Tienda Inglesa desautorizaron a los dirigentes que impulsaban la entrega. Sin embargo, tanto en el supermercado como en la empresa estatal se terminó imponiendo la quita de conquistas, con la colaboración de los principales líderes del PIT-CNT.

Ambas asambleas, sin embargo, reflejaron el crecimiento desde abajo de una oposición al oficialismo en los sindicatos, que también se expresó en pasadas elecciones sindicales -AEBU (bancarios), Ades (docentes), Aute (Energía), Afcasmu (médicos), Sintep (docentes privados), SAG (gráficos), entre otros). Los retrocesos de las listas frenteamplistas en estas elecciones son todo un síntoma de la descomposición que corroe a la burocracia sindical. Es imposible no relacionar este proceso con el fenómeno expresado en varias encuestas de intención de voto: las mismas reflejan la caída del Frente Amplio -no el crecimiento de la oposición patronal. Crecen el voto en blanco o anulado, y los indecisos, no la derecha.

Balance

El paro general fue masivo, pero estuvo aislado de cualquier perspectiva de continuidad, y no surge de un programa independiente de las distintas variantes ajustadoras. En gran medida, aparece subordinado a la negociación en el Parlamento, en torno de la Rendición de Cuentas para el año que viene, en lugar de levantar un inmediato aumento del salario mínimo a 36.000 pesos (media canasta familiar) o prohibir los despidos y terminar con las privatizaciones.

“Con el FA no hay reforma laboral como en Brasil”

La reacción del ministro de Trabajo frente al paro general del PITCNT fue muy reveladora. Ante la protesta sindical recurrió a agitar el cuco de la derecha. Ernesto Murro se refirió a la reforma laboral del gobierno de Michel Temer en Brasil, que implica un retroceso de varios siglos, según él mismo caracterizó. Con la referencia a Brasil, llamó implícitamente a los dirigentes sindicales a defender al gobierno frenteamplista.

Lo que se ha producido en el país del norte es un ataque en regla a las conquistas y derechos laborales, dado que legaliza la violación de la jornada de ocho horas, poniendo los convenios por rama e incluso los acuerdos por empresa por encima de la legislación. Las patronales pueden así imponer jornadas de hasta doce horas sin pagar horas extras. La reforma brasileña, que por otra parte demuestra que el golpe contra Dilma Rousseff no era para combatir la corrupción sino para ir a un ataque a fondo a los trabajadores, no hace más que generalizar y llevar hasta las últimas consecuencias las tendencias del propio capitalismo. En el marco de la crisis, el capital busca una salida a través de un gigantesco retroceso social.

En Uruguay, los cierres de Fripur, Fanapel o La Spezia son distintas manifestaciones de la crisis: los capitalistas cierran las fábricas (para trasladarse muchas veces a otros lugares o invertir en otros sectores) no porque se hayan fundido, sino para obtener mayores ganancias, dejando un tendal de obreros en la calle.

Las privatizaciones en las empresas públicas (por ejemplo, el achique en el Banco República) también apuntan a sustituir empleos estables y con mejores convenios, por otros más precarios y peor pagos (como en las redes de cobranza).

Lo que viene

La masividad del paro es otro síntoma del creciente malestar con el gobierno, que se expresa más por izquierda que por derecha. Es necesario dar expresión política independiente a este descontento, rompiendo con toda la política que coloca al movimiento obrero de furgón de cola de distintas variantes burguesas y ajustadoras. La amenaza de un triunfo derechista está al servicio de reprimir las tendencias a la independencia de clase, que se deben concretar en la construcción de un partido propio de la clase obrera, que coloque las reivindicaciones inmediatas en la perspectiva de la lucha por un gobierno de trabajadores. Esta es la única estrategia realista, que abre una salida ante la tendencia del capital a liquidar las conquistas, aumentar el desempleo y rebajar el salario.

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1468/internacionales/que-expreso-el-paro-general-en-uruguay

Stalin y De Vido

27 de julio de 2017 | #Prensa Obrera  1468 | Por Jorge Altamira

Pocas personas y aún menos periodistas deben haberse dado cuenta de las primicias que publica Clarín en la página 2 de su edición del martes 25 de julio. Joseph Stalin es presentado, 64 años después de su muerte, como un cruzado de la lucha contra la corrupción cuando un régimen burocrático constituye por definición un régimen corrupto, desde que implica una capa social de privilegiados que abusa de sus ciudadanos. El columnista Alberto Amato confunde la ‘lucha contra la corrupción’ con los carpetazos del dictador para justificar sus purgas sanguinarias. Stalin no habría tenido inconveniente en contar a De Vido en su gabinete.

Que Amato proyecte una luz favorable sobre Stalin para atacar a la izquierda revolucionaria de Argentina es más que un dislate. Es el recurso del que se vale para atacar la defensa del derecho constitucional vigente para desaforar a un diputado sin que medie pedido o condena judicial. El derrumbe del sistema político vigente y de sus apologistas ha llegado al extremo de que tiene que intervenir la izquierda ‘anti-sistema’ para ejercer la defensa de los principios constitucionales. ¿Desconoce Amato, acaso, que en ausencia de un requerimiento judicial objetivo, el Congreso no puede excluir a ninguno de sus miembros y que tiene, incluso, el derecho de rechazar esa petición si arriba a la conclusión de que es arbitraria o seudo-legal?

El Partido Obrero ha hecho responsable a De Vido, en tiempo real, de las tragedias ferroviarias del país, y en particular de la de Once y del asesinato de nuestro compañero Mariano Ferreyra. La Secretaría de Transporte se encontraba bajo su jurisdicción ministerial. El año pasado, macristas y kirchneristas se negaron a tratar el desafuero, pedido por una orden de allanamiento contra De Vido, con la oposición de los diputados del Frente de Izquierda. Si los condenados Schiavi, ex secretario de Transporte, y Cirigliano, anterior concesionario de ferrocarriles, aún se encuentran libres es por el encubrimiento de los jueces y sus padrinos políticos. Lo mismo ocurre con los procesamientos e imputaciones a De Vido. En lugar de someter a juicio político a los jueces responsables de esta impunidad, la cohorte de la derecha argentina prefiere conculcar las disposiciones constitucionales parlamentarias.

Eso sí: en Mendoza, el gobernador Cornejo ha pedido el desafuero de los diputados y senadores del FIT por la participación que tuvieron en la última huelga de la CGT. Amato todavía no escribió nada al respecto. Tentativas similares, contra diputados del FIT, han tenido lugar en Salta y Córdoba.

La exclusión que se busca ahora, por “indignidad”, constituye un golpe parlamentario, porque carece de sustento jurídico e incluso político -esto último porque De Vido se encuentra en su banca por el voto popular. Ni qué decir que es un grosero encubrimiento del Poder Judicial. Asistimos a un maridaje entre el oficialismo y sus aliados con la Justicia corrupta. Los diarios informan en forma casi diaria acerca de las ‘operaciones’ del gobierno en los despachos judiciales. Asistimos igualmente a una extorsión: los inquisidores pretenden un certificado de dignidad. No hace tanto revistaban entre los grupos políticos que el pueblo, en la calle, reclamaba que se fueran, por motivos políticos y delictivos.

El ataque a la izquierda ha desplazado, en los últimos días, a De Vido y sus corruptelas trágicas. El gobierno y sus legisladores están desesperados por producir todos los golpes de efecto necesarios y los golpes propiamente dichos para tapar el derrumbe de su política económica, el descontento social creciente y las luchas del mundo del trabajo.

Fuente:http://www.po.org.ar/prensaObrera/1468/politicas/stalin-y-de-vido-1

miércoles, 26 de julio de 2017

Altamira y el homenaje a Eva Perón

26 de julio de 2017 | Por Equipo de Archivo de Prensa Obrera

A 65 años de la muerte de Evita, ofrecemos la transcripción del discurso de Jorge Altamira en la legislatura porteña del 26 de julio de 2002.
 
Sr. Altamira: Señor presidente: Creo que esta Legislatura se ha perdido una oportunidad de oro. Esa oportunidad de oro que se ha perdido es la de callarse la boca. Han perdido la oportunidad de tener recato y de tener dignidad ellos mismos, limitándose a pedir un minuto de silencio en homenaje a Eva Duarte, y nada más. Porque, teniendo en cuenta el pedigreé que tienen los partidos políticos que conforman la mayoría de esta Legislatura, es realmente muy violento escuchar los homenajes a Eva Perón.
 
Una Legislatura cuyos partidos aprobaron la jubilación privada, no puede hacer un homenaje a la abanderada del sistema jubilatorio estatal. Una Legislatura que tiene cajoneado un proyecto del Partido Obrero referente al salario mínimo de 600 pesos y que no dio quórum en oportunidad de discutir un salario para los desocupados, no puede hacer un homenaje a nadie; se tiene que callar la boca. Si cree que tiene que hacer un homenaje, que pida un minuto de silencio, nos ponemos todos de pie, y nada más.
 
¿Qué atropello no han perpetrado la Unión Cívica Radical y el justicialismo contra cualquier reivindicación o conquista social de los trabajadores entre 1945 y 1955? ¿Qué crimen no cometieron? Eva Perón hablaba contra el imperialismo yanqui, mientras el ala "nacional y popular" del gobierno, representada por el Presidente, recibe a cuatro banqueros internacionales para que le dicten la política monetaria.
 
Disculpen mi lenguaje de la calle, pero las señoras y señores diputados que han hablado no tienen cara. Que me disculpen; no tienen cara. Este homenaje va a formar parte de la historia del escarnio. Ustedes han colocado al país en una situación de dependencia colonial superior a la que los conservadores lograron en oportunidad del Pacto Roca-Runciman. El peronismo asciende con un rechazo nacional a esa década infame. Lo que han hecho los sucesores del general Perón, de Eva Perón y de Hipólito Yrigoyen es poner a la República Argentina en condiciones de mayor dependencia y sometimiento nacional que las que existían después del fraude de las elecciones del año ‘31 contra la Unión Cívica Radical y, mucho después, también del gobierno peronista.
 
Es decir que había que callarse la boca. Se han perdido la oportunidad de callarse la boca. Y esas son las oportunidades más caras. No puedo aceptar ninguna clase de homenaje.
 
Probablemente sea yo aquí, de los presentes, el único que puede recordar tres episodios vinculados con Eva Perón. Uno vinculado al derrumbe del techo del conventillo en el que vivía, que determinó que con mi padre fuéramos a ver a Eva Perón y que ella solucionara el problema. El otro vinculado con una asamblea muy grande del sindicato gráfico en el Teatro Monumental, que contó con la presencia de Eva Perón y también con la de quien era secretario de Trabajo de esa época. Y, finalmente, el episodio que más reivindico en mi vida, que fue haber sido echado de la Escuela Superior de Comercio Hipólito Vieytes, el 20 de septiembre de 1955, veinticuatro horas después de la reanudación de las clases, que estaban interrumpidas debido al golpe, porque llevaba la efigie de Eva Perón en el saco; por eso las autoridades del colegio me echaron.
 
Desde esa historia puedo también señalar que lo que realmente importa como balance político es lo siguiente: el peronismo hizo transformaciones extraordinarias en su primer período de gobierno. En lugar de bajar el 13% a los jubilados, les dio el aguinaldo a los empleados estatales. Reconoció a las comisiones internas de las fábricas, en lugar de matar piqueteros en la estación Avellaneda. Desarrolló el movimiento sindical.
 
Miren qué curioso, estoy muy satisfecho del sentido de la oportunidad que tengo: declaró el máximo de 6 horas por insalubridad en el subterráneo, algo que no puedo hacer que pase por la comisión respectiva.
 
(Manifestaciones de algunos señores diputados.)
 
Sr. Altamira: Les hago una propuesta: si están por el homenaje a Eva Perón, la semana que viene voten el proyecto de ley que presenté en esta Legislatura y que está en la Comisión de Legislación General, que vuelve a declarar el máximo de 6 horas de trabajo por insalubridad para los trabajadores de los subterráneos. Vamos a ver si después de decir todo lo que dijeron hoy aquí, se plantan del lado de los trabajadores de subterráneos o del lado de Metrovías. Lo vamos a ver la semana que viene. En sólo siete días vamos a poder ver desde dónde hace cada uno los homenajes.
 
Pero, por extraordinarias que hayan sido las transformaciones del gobierno peronista, y que motivaron que yo mismo me formara en el peronismo, no fueron transformaciones revolucionarias. Todo lo contrario. Fueron transformaciones dirigidas a apuntalar un aparato estatal con el propósito de impedir transformaciones revolucionarias.
 
¿De dónde creen ustedes que viene esta burocratización y destrucción del movimiento sindical, sino de la acción del gobierno peronista y de Eva Perón, que persiguieron implacablemente las oposiciones de los sindicatos y que destruyeron la democracia sindical e integraron los sindicatos al Estado?
 
Para tener un Lorenzo Miguel o un Daer, que frente a una tasa de desocupación del 22% no mueven un dedo, hubo que pasar por aquella estatización de los sindicatos. En 1949, la Confederación General del Trabajo le otorgó a l presidente de la República el poder último de decisión en materia de actividad sindical. Es decir que fue, al mismo tiempo, un proyecto profundamente conservador. Y el peronismo pagó caro ese proyecto conservador, porque cuando una minoría del Ejército se levantó el 16 de septiembre de 1955, ese aparato conservador maniató a los trabajadores, a las fuerzas vivas que apoyaban al peronismo, y ese partido entregó el poder a un golpe gorila, "libertador", proyanqui y entreguista sin resistencia; sin ninguna resistencia.
 
Perón declaró en aquel momento que como no quería derramar sangre de argentinos entregaba el gobierno. De esa manera entregó el poder a la Revolución Libertadora.
 
Como conclusión, quiero decir que esas características extraordinarias del peronismo son las que explican su derrumbe, al igual que el radicalismo y que todo el nacionalismo latinoamericano de contenido burgués.
 
Sr. Presidente (Busacca): Diputado Altamira, le solicita una interrupción el diputado Mercado. ¿Se la concede?
 
Sr. Altamira: Sí, señor presidente.
 
Sr. Presidente (Busacca): Para una interrupción, tiene la palabra el señor Mercado.
 
Sr. Mercado: Señor presidente: por su intermedio, le agradezco al diputado Altamira.
 
Estaba escuchando atentamente al diputado, como hago siempre. La verdad es que no coincido con la mayoría de las cosas que expresó; pero esto sería un tema para debatir en otro momento. En función del tiempo, tampoco quiero entrar en el debate, pero no puedo dejar pasar lo que expresó el diputado cuando dijo que Perón, sin resistencia, entregó su gobierno democrático al golpe del ’55. No sé si el diputado recuerda las muertes de la gente que espontáneamente llegó a Plaza de Mayo para defender su gobierno. Creo que ésta debe haber sido la mayor masacre de la vida política argentina.
 
Por lo tanto, señor presidente, el diputado tendría que reflexionar, porque en la Plaza de Mayo no sólo quedó sangre de compañeros peronistas, sino también hubo una masacre de chicos que sobre Paseo Colón sufrieron la bomba de los asesinos del aire. Entonces, es mentira que haya entregado el gobierno. El general Perón luego explicó su estrategia: estaba sitiado por diferentes fuerzas.
 
Pero más allá de este debate puntual, no puedo permitir que se diga que el pueblo argentino no haya resistido el golpe del ’55.
 
Además, quiero destacar que hay muchos demócratas que han acompañado el golpe y que luego se han transformado en políticos y han participado en partidos políticos.
 
Sr. Presidente (Busacca): Continúa en el uso de la palabra el diputado Altamira.
 
Sr. Altamira: Señor presidente: me parece que las oportunidades perdidas se van acrecentando.
 
Quiero decir dos cosas acerca de las expresiones del diputado Mercado. En primer término, es imposible no coincidir conmigo; es imposible no coincidir con que en esta Legislatura están los partidos políticos que han tomado medidas de gobierno que destruyeron las conquistas que en su momento el gobierno peronista y Eva Perón aprobaron en beneficio de los trabajadores. Es imposible no coincidir, porque se puede ver en los hechos. Esto ya no es materia opinable: las jubilaciones privadas, la destrucción de las jubilaciones, el aumento de la desocupación, las ART, las AFJP. Todo esto representa la destrucción sistemática de los 10 años del movimiento obrero representados en el peronismo. Eso no se puede discutir.
 
En segundo término, quiero decir que el diputado Mercado tiene una confusión en las fechas. Habló del 16 de septiembre; pero estaba haciendo alusión al 16 de junio, cuando desde Punta Indio salió la Aviación Naval que bombardeó Plaza de Mayo. En ese bombardeo estaba mi tío, que pertenecía a lo que hoy es el sindicato del diputado Santa María.
 
Mi tío fue a la Plaza de Mayo; no fue organizado por el gobierno para resistir el golpe gorila, sino que fue de pura bronca al sindicato de Trabajadores de Rentas, que quedaba en la calle Anchorena, entre Charcas y Mansilla. Como yo vivía entre Mansilla y Paraguay, tenía conexión directa con el sindicato y con mi tío.
 
Sr. Presidente (Busacca): Señor diputado: le solicita una interrupción el diputado Cortina. ¿Se la concede?
 
Sr. Altamira: Sí, señor presidente.
 
Sr. Presidente (Enríquez): Para una interrupción, tiene la palabra el diputado Cortina.
 
Sr. Cortina: Señor presidente: no quiero hacer una clase de historia, pero es exacto lo que dijo el diputado Altamira.
 
Además, ya que estamos haciendo un homenaje a Evita, justamente, dentro del gobierno peronista, debo decir que quien intentó la resistencia fue Eva Perón, comprando las famosas pistolas en Europa, y justamente hubo un gran debate en el gobierno peronista. Finalmente, fueron los sectores militares los que hicieron que fueran devueltas esas pistolas, que iban a ser entregadas a los sindicatos.
 
Sr. Presidente (Busacca): Continúa en uso de la palabra el diputado Altamira.
 
Sr. Altamira: Señor presidente: para sacar una conclusión de conjunto, la razón principal por la que el gobierno peronista no resistió el golpe libertador fue que, para resistirlo, habría tenido que convocar a una movilización excepcional de los trabajadores, y eso seguramente habría profundizado el proceso político, habría destruido todos los privilegios y todas las oligarquías que aún existían, y habría abierto un período de transformación social enorme en América Latina.
 
Como representante del orden, Perón eligió irse en una cañonera, en lugar de movilizar al pueblo y derrotar al golpe conservador con la movilización del pueblo.
 
Sr. Campolongo: ¡Porque respetaba a las personas! ¡No como ustedes, que mandan al sacrificio, y les interesa tres cominos! ¡Porque era un estadista! ¡Caraduras!
 
Sr. Presidente (Busacca): Diputado Campolongo: le solicito que haga silencio.
 
Continúa en uso de la palabra el diputado Altamira.
 
Sr. Altamira: El 16 de junio de 1955, mi padre me hizo una reflexión, y quiero hacer referencia a ella en alusión a este exabrupto del diputado Campolongo.
 
Sr. Campolongo: ¡Usted fue el primero que nos dijo que no teníamos cara! ¡El exabrupto fue suyo!
 
Sr. Presidente (Busacca): Pido silencio, por favor.
 
Sr. Altamira: Está bien: es un exabrupto. ¡Pero no tienen cara! ¡Han perdido la oportunidad! ¡Han destruido el país! ¡Se han entregado a Repsol, a Telefónica, a Telecom y al Citibank! ¿Y le hacen un homenaje a Eva Perón? ¡Ya perdieron la oportunidad de callarse la boca!
 
Sr. Rodríguez: ¡Callate vos! ¡¿Quién carajo te creés que sos?!
 
Sr. Presidente (Busacca): Silencio, por favor.
 
Sr. Campolongo: ¡Que se calle la boca! ¡Que tenga humildad! ¡Soberbio!
 
Sr. Presidente (Busacca): Diputado Campolongo: le solicito silencio.
 
Sr. Rodríguez: ¡Caradura!
 
Sr. Campolongo: ¡Agente de la CIA!
 
(Murmullos en la sala).
 
Sr. Presidente (Busacca): Diputado Rodríguez y diputado Campolongo: les pido silencio, por favor. Diríjanse a la Presidencia si desean hacer uso de la palabra.
 
Sr. Rodríguez: ¡Es un caradura! ¡Que respete!
 
Sr. Presidente (Busacca): Silencio, por favor.
 
Continúa en uso de la palabra el diputado Altamira.
 
Sr. Altamira: Señor presidente: quiero reiterar algo que dije hace unos instantes. En 1946, el gobierno de Juan Perón y de Eva Perón estableció la jornada laboral de seis horas para el subterráneo. Si en lugar de insultar...
 
Sr. Rodríguez: ¡Pero si estamos trabajando para ellos...!
 
Sr. Presidente (Busacca): Diputado Rodríguez, por favor, silencio.
 
Sr. Rodríguez: ¡Pero no puede decir eso, si estamos trabajando para ver si hay insalubridad o no! ¡Estamos a favor de los trabajadores! Mal que te pese, Altamira, vos lo que querés es dirigir a los sindicatos, y cagarte en todo!
 
Sr. Presidente (Busacca): Diputado Rodríguez: le pido por favor que no hable.
 
Sr. Rodríguez: ¿Qué quiere? ¿Qué acepte que me vengan a insultar gratuitamente?
 
Sr. Presidente (Busacca): Entonces, pida la palabra.
 
Diputado Altamira: le solicita una interrupción la diputada López de Castro. ¿Se la concede?
 
Sr. Altamira: Sí, se la concedo.
 
Sr. Presidente (Busacca): Para una interrupción, tiene la palabra la diputada López de Castro.
 
Sra. López de Castro: Señor presidente: cuando comenzamos esta sesión, yo observé que no había quórum, y desde la Presidencia se me informó que sí lo teníamos, porque estábamos rigiéndonos por el nuevo Reglamento, que usted tiene la suerte de tener. Yo todavía no lo he recibido, y creo que muchos de mis pares ni siquiera lo han visto.
 
Por lo tanto, le solicito que, si el Reglamento nuevo estuvo en vigencia para comenzar la sesión con menos de treinta y un diputados, debe respetarse en todo, y no sólo parcialmente. Por este motivo, le solicito que haga cumplir los plazos que cada uno tiene para poder expresarse.
 
Sr. Presidente (Busacca): Diputada López de Castro: esta Presidencia le informa que la sesión se inició con la presencia de 32 diputados y que, en este momento, tenemos quórum para seguir debatiendo. Además, las Presidencias que se ocuparon de esta sesión lo hicieron conforme al Reglamento.
 
Continúa en el uso de la palabra el diputado Altamira.
 
Diputado Altamira: le voy a pedir que redondee la idea, por favor.
 
Sr. Altamira: Señor presidente: ¿cómo me va a pedir que redondee la idea? Aquí me han realizado una cantidad de insultos, no frente a mí sino desde las bancas, y usted se ha mantenido en silencio. También hay un pedido de censura a mi intervención y usted me habla de redondear.
 
En esta sesión de homenaje, soy el único que está haciendo el contraste entre lo que fue la acción de Eva Perón, con sus limitaciones, y lo que han sido los últimos 25 años de los dos partidos políticos que, en su oportunidad, encabezaron el Movimiento Nacional de Argentina.
 
Sr. Presidente (Busacca): Diputado Altamira: le solicita una interrupción el diputado Bravo. ¿Se la concede?
 
Sr. Altamira: Sí, señor presidente.
 
Sr. Presidente (Busacca): Para una interrupción, tiene la palabra el señor diputado Bravo.
 
Sr. Bravo: Gracias, señor presidente, y por su intermedio al diputado Altamira.
 
En honor a la verdad, diputado Altamira, le pediría que tratemos de llevar esta discusión por un carril donde el nivel de la discusión sea el más elevado posible. No digo que usted esté haciendo un discurso que no sea elevado. Pero creo que todos tenemos historias en el pasado. Todos los partidos políticos tienen en su haber inventarios positivos e inventarios negativos.
 
Me parece que no se justifica la frustración que sufren algunos compañeros diputados que provienen del peronismo por las cosas que usted está diciendo, porque ninguno de ellos ha sido el responsable de destruir las conquistas que consiguió Eva Perón durante diez años en la Argentina. Me parece que, en este sentido, es gratuita la agresión, porque todos nos hacemos cargo de los inventarios que tenemos, con sus pro y sus contras. Todos tratamos de reflexionar de la mejor manera posible de acuerdo a su ideología y respetando al otro. Siempre escucho con mucha atención cada una de sus reflexiones, pero en esta oportunidad, diputado Altamira, estamos sufriendo una agresión gratuita. En estos momentos, estamos reivindicando un proceso de la historia argentina que es importantísimo. Después se puede debatir profundamente cuáles han sido las consecuencias de las consecuencias de ese proceso histórico de la Argentina, pero ahora estamos reivindicando un hecho de la Argentina que es la muerte de Eva Perón. Creo que todos nos tenemos que hacer cargo de las circunstancias.
 
No quiero acusar a nadie. La izquierda en la Argentina es un movimiento importantísimo, necesario y transformador de la realidad argentina, y quiero que siga siendo así. Muchas veces se vinculan partidos de la izquierda que no tienen nada que ver entre sí y que ni siquiera piensan de la misma manera respecto de cómo enfrentar la crisis, y se vinculan, y nadie los acusa con el dedo diciéndoles que uno va para un lado y otro va para el otro lado. Reivindico la alianza de la izquierda y reivindico la política de la izquierda en la medida que tenga un contenido. Ustedes siempre tratan de tener un contenido, y eso es lo que reivindicamos y nadie los agrede. Le pediría, diputado, que no nos agreda porque en el partido que usted abreva y su ideología, muchas veces vincula política con otros partidos que han tenido que ver para destruir la ideología de la que usted habla.
 
Muchas gracias.
 
Sr. Presidente (Busacca): Continúa en el uso de la palabra el diputado Altamira.
 
Sr. Altamira: Señor presidente: me parece conveniente no otorgar más interrupciones.
 
Es muy claro que no he efectuado ninguna agresión. La "agresión" y la vivacidad de la reacción ante la supuesta agresión, es por la "agresión" de la historia. En definitiva, ¿a quién le puede importar un exabrupto de mi parte? Los afecta la "agresión" de la historia: las ART, las AFJP, los desocupados, etcétera, que están en vivo contraste con lo que fue Eva Perón. Esa es la "agresión".
 
Le quiero decir por su intermedio al diputado Bravo que, cuando en este recinto se hizo el homenaje a Salvador Allende - puede buscarse en los diarios de sesiones - mi posición también fue crítica a ese proceso histórico. No ha variado mi actitud crítica.
 
Lo esencial es que todas estas limitaciones del movimiento peronista, que ya señalé, a partir de su período progresista, de su período de grandes conquistas, son las que llevan ahora a su enorme decadencia y a su entrega a intereses foráneos, porque no fui yo el que invitó a los cuatro banqueros "notables".
 
No es esta parte del recinto la que es complaciente con la Banca Morgan, con las AFJP y con la renegociación de la deuda externa de la Ciudad.
 
Entonces, cómo explicar - si no es con estas limitaciones del movimiento nacional de América Latina - que, en su inmensa mayoría, hoy seamos serviles del imperialismo yanqui.
 
En Bolivia acaba de ganar - está a punto de ser votado por el Congreso - un representante del Movimiento Nacionalista Revolucionario que en 1952 nacionalizó las minas y que, en 1953, hizo la reforma agraria. Hoy, este hombre no sabe hablar castellano. Habla castellano con acento norteamericano y ha entregado toda la riqueza de su país. Y eso vale para todo el movimiento. Vale también para Brasil. Vale para la coalición de socialistas democristianos en Chile que, en la época de Allende, hablaba de la reforma agraria y hoy es presentada por el Fondo Monetario Internacional como su mejor alumna.
 
Estamos tratando de explicar por qué un movimiento que debuta con la combatividad de Eva Perón, que debuta con toda la fuerza del movimiento peronista, hoy aparece renegando íntegramente de sus ideales esenciales. Y esto es por sus limitaciones clasistas, por su carácter burgués y por su contenido capitalista.
 
Y, como América Latina hoy vive una circunstancia histórica, quiero sacar como conclusión de esta reflexión la necesidad de refundar un movimiento nacional bajo la dirección de la clase obrera, como lo demuestran los piqueteros. Y lo digo una vez más, incluso desafiante, frente al desborde de algunos diputados:
 
Se han perdido la oportunidad de limitarse a un minuto de silencio.
 
Finalmente, los bloques de la Alianza y del PJ dejaron la sesión sin quórum, impidiendo concluir el homenaje a Eva Perón, con el voto a una moción que declara al 26 de julio "Día de la Dignidad Nacional".
 
 
Publicado en Prensa Obrera #765 el 01/08/2002.
 

Trotsky ingresa al Partido Bolchevique

20 de julio de 2017 | #Prensa Obrera 1467 | Por Christian Rath

El ingreso de León Trotsky al Partido Bolchevique se concretó en el VI Congreso del Partido, llamado de Unificación y celebrado en la clandestinidad del 27 de julio al 3 de agosto de 1917. Junto a él se incorporó la Organización Interdistrital, con dirigentes de la talla de Joffe, Ryazanov, Lunacharsky y unos cuatro mil trabajadores, su fuerza militante en ese momento. Ya en abril, Lenin había llamado a constituir un partido con “los mejores elementos del bolchevismo”, un planteo que no se detenía en las fronteras del propio partido y llamaba a la unión a las organizaciones que habían adoptado un punto de vista internacionalista consecuente. El Congreso de julio fue expresivo de hasta qué punto el partido aún llamado socialdemócrata había recogido lo mejor del movimiento obrero revolucionario en función de esta política -una afluencia de “corrientes y arroyos”, diría Karl Radek-, que no debía ser anulada asimilándola simplemente a la fracción orientada por Lenin que comenzó a gestarse en 1903. Sólo un partido política y organizativamente preparado pudo canalizar el ingreso masivo del activismo obrero y juvenil, casi en las vísperas de Octubre. ¿Cuántos miembros componían a esta altura, el Partido Bolchevique? Según el informe de Sverdlov al Congreso, el partido había pasado de 80.000 militantes en la Conferencia de Abril a 240.000 a ese momento -es decir había triplicado sus fuerzas a pesar de los golpes recibidos en las Jornadas de Julio.

En este Congreso cristalizó una política que Lenin logró hacer aprobar en la Conferencia del POSDR de San Petersburgo -del 27 de abril al 5 de mayo. La resolución acerca de la unificación de los internacionalistas planteó “reconocer la necesidad de un acercamiento y de una unión con los grupos y tendencias que se colocan de hecho en el terreno del internacionalismo, indispensable como base para romper con la política pequeño burguesa de traición al socialismo” que, en ese momento, envolvía a los socialistas revolucionarios, mencheviques y socialdemócratas independientes. En su mayoría, estos últimos compartían la posición del “defensismo revolucionario” lo que significó apoyar la guerra imperialista (votaron por el empréstito para aprovisionar el ejército ruso y sostuvieron al Gobierno Provisional, ejecutor de esta política y agente del capital). A quienes rompieran con esta perspectiva, Lenin los llamó a sumarse al Partido Bolchevique. No mirar atrás, sino afirmarse en las coincidencias estratégicas del presente para sumar elementos conscientes al estado mayor de la revolución.

Lenin toma la iniciativa para sumar a Trotsky

En una nueva resolución (18 de mayo), el CC invocó aquel planteo votado en la Conferencia ratificando la necesidad de “un acercamiento y una fusión” con grupos y corrientes internacionalistas y, concretamente, en relación con los internacionalistas orientados por Trotsky, “que considera muy deseable la unión con los miembros de la Organización Interdistrital - mezhraionzi- y ha sometido a éstos las siguientes propuestas (…presentadas en principio sólo en nombre del camarada Lenin… pero que más tarde aprobó también la mayoría del CC): es de desear la inmediata fusión; se propondrá al CC del POSDR incorporar a la redacción de cada uno de los dos periódicos (el actual Pravda, que debe convertirse en un periódico popular para toda Rusia, y del órgano central que ha de crearse en un futuro cercano) un representante de la Organización Interdistrital”. Proponía, además, la creación de una comisión especial para convocar al VI Congreso con la participación de delegados de la organización liderada por Trotsky y extendió esta posibilidad a los mencheviques partidarios de Mártov si éstos rompían con el “defensismo revolucionario”. Tan o más importante que lo anterior es que los puntos en debate entre ambas organizaciones tendrían libre discusión por medio de hojas polémicas que serían publicadas por la editorial Priboi (afín al partido) y en la revista “Kommunist” -es decir que se haría en forma pública. ¿Que respondió la Organización Interdistrital? Que la unidad de las fuerzas revolucionarias pondría al proletariado a la vanguardia de la lucha para desbrozar el camino hacia el socialismo y que esta unión debía ser alcanzada, además, bajo las banderas de las Conferencias de Zimmerwald y Kienthal.

J.J. Marie relata que en la primera reunión formal para tratar la fusión con los bolcheviques, “Trotsky pregunta irónicamente a Lenin si sigue pensando que la revolución rusa es democrático burguesa” aludiendo a que la victoria completa de la revolución democrática en Rusia sólo era concebible bajo la dictadura del proletariado, secundada por los campesinos y que indefectiblemente pondría en el escenario no sólo las tareas democráticas sino las socialistas. Trotsky era quien más lejos había llegado en la caracterización de la naturaleza de la Revolución Rusa en esta época, aún en un terreno común con los bolcheviques en cuanto a denunciar la estrategia de los mencheviques de entregar las riendas de la revolución a la burguesía. En 1917, Lenin se vio obligado a alterar su perspectiva y abandonó el planteo de dictadura democrática de obreros y campesinos en abierto enfrentamiento con los viejos cuadros de su partido.

En su introducción a La Guerra y la Revolución (1922), Trotsky reconocerá que en relación con la Gran Guerra en curso, su organización rechazaba el derrotismo y que los bolcheviques temían que su planteo de “lucha por la paz” tuviera un contenido pacifista y le oponían la guerra civil. Pero, concluiría, “la Revolución de Febrero barrería estas diferencias”.

“Nada podría justificar… un fraccionamiento de fuerzas”

Es lo que sostendría el CC bolchevique en el final de la resolución sobre la organización liderada por Trotsky, dirigida no sólo a éstos sino a todos los que hubieran roto consecuentemente con el socialpatriotismo y el defensismo ante la guerra. Era la ejecución del método desenvuelto por Lenin en las Tesis de Abril. Llamado a la “fusión” a los internacionalistas, participación en el Congreso del Partido Bolchevique (incluso en su convocatoria), llamado a integrarse a la dirección y al consejo de redacción del periódico central. El nuevo CC surgido del VI Congreso es una prueba de esta conjunción de fuerzas bajo el liderazgo bolchevique: Lenin es elegido miembro con 133 votos sobre 134 posibles, le sigue Zinóviev con 132 y Trotsky y Kamenev con 131. De los 21 miembros, 16 son bolcheviques. Entre ellos, una única mujer, Alejandra Kollontai. Lenin es el más “viejo”, con 47 años, la edad promedio no llega a 40.

(Es el CC que va a dirigir la Revolución de Octubre y que veinte años después habrá sido asesinado en su inmensa mayoría por el estalinismo).

Broué relata que Trotsky deseaba un congreso fundacional y no insertarse en el Partido Bolchevique. “Lenin no puede aceptar tamaña concesión… está orgulloso del partido y de su tradición, tiende a salvaguardar también el amor propio de los bolcheviques veteranos que han sido considerablemente vejados durante las discusiones de abril y le reprochan su alianza con Trotsky…”.

Democracia interna

¿De qué partido hablamos? De un partido con escasa disciplina a los ojos externos. Lenin perdió las primeras votaciones de las Tesis de Abril; el 30 de mayo debió hacerse presente, mandatado por el CC, en la reunión del Comité de San Petersburgo para convencer a sus miembros de la inconveniencia de sacar su propio periódico. Perdió la votación (16 contra 12). Sólo trabajosamente y luego de una dura lucha política, Lenin logró una votación favorable en el CC sobre la insurrección -10 contra 2. Zinóviev y Kámenev se opusieron abiertamente, haciendo conocer públicamente su postura. La indisciplina puso en riesgo los preparativos de la toma del poder, Lenin los llamó “esquiroles” (rompehuelgas) y exigió su expulsión del partido denunciándolos en Pravda, que se convirtió en el vehículo de todo el debate. Finalmente, uno y otro quedaron fuera del CC y fueron conminados a no volver a tomar posiciones públicas contra lo resuelto por el partido. Lenin volvió a perder. El Partido Bolchevique tendrá un crecimiento aluvional que no interrumpirá el reflujo de julio y le permitirá multiplicar sus fuerzas en octubre del 17. El activismo fluía y fluía en el año de la revolución y el debate era en este tono y con esta fiereza. ¿Cómo vencer a un partido así, cada vez más multitudinario, cada vez más joven, cada vez más impertinente?

El contraste de este desarrollo tiene un parangón ominoso. En la XIII Conferencia, momento de la consolidación de la burocracia estalinista, a días de la muerte de Lenin, se resolvió la “Promoción Lenin” que sumó 200.000 nuevos obreros industriales. La ruptura con los métodos de Lenin fue total: “una leva casi oficial que se lleva a cabo en el ámbito de las fábricas, bajo la presión de los secretarios… los recién llegados carecen totalmente de instrucción o la poseen en un grado ínfimo” (Broué). En 1924, el propio Stalin reconoció que el 57% de los miembros del partido eran analfabetos. Molotov, funcionario de la burocracia, declarará: “El futuro desarrollo del partido se basará, sin lugar a dudas, en la Promoción Lenin”.
 
Fuentes:
 
Varios autores, ver la saga A 100 años de la Revolución Rusa en www.por.org.ar
León Trotsky: Stalin, El Yunque, Buenos Aires, 1975
León Trotsky: La Guerra y la Revolución, CEHUS, Buenos Aires, 2016.
V.I. Lenin: Obras Completas, Tomo XXIV, Cartago, Buenos Aires, 1957. 
J.J. Marie: Lenin, POSI, Madrid, 2008.
Varios autores: La Revolución Socialista en el Siglo XXI, Rumbos, Buenos Aires, 2008.
E.H. Carr: Historia de la Rusia Soviética, Alianza Universidad, Madrid, 1985
 
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Coordinadora Sindical Clasista - Partido Obrero

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